Estoy un poco fastidiado y cuando me pongo de mal humor, me pongo a atender a los pacientes, el interactuar con los viejitos me pone de buen ánimo, resolver sus preguntas, descifrar sus recetas, los viejitos son lo máximo!
Estaba ya disipando mi mal humor cuando de pronto se acerco una pareja donde yo estaba, respire hondo, aun no estaba totalmente relajado.
La flaca me trato con aire déspota, ya saben cómo son esas personas, que piensan que el universo es suyo para dirigirlo, me tiró la receta mientras me decía ¿cuánto cuesta todo esto?, yo inhale haciendo gala de mis ejercicios de respiración ZEN, y digite rapidísimo, quería que se vaya cuanto antes.
El joven que venía con ella se alejo un poquito mientras veía el monitor de publicidad de la clínica, son 200 soles le dije a la petulante y ahí ocurrió una transformación, la flaca antipática desapareció por encanto de magia y fue reemplazada por una adulta abebada! Amor, son 200 soles. Dijo coquetamente mirando el chico que en respuesta solo respondió levantando los hombros, como diciendo Y a mí qué me dices!, es tu enfermedad, son tus medicamentos, tu págalos!.
Pero ella no se dio por vencida, ¿Amor tienes dinero? Dijo como si fuese una niñita engreída, No Beba solo tengo mi tarjeta, y ella volteo hacia mí, ¿Aceptan tarjeta?, solo asentí y trate de buscar al fulano con la mirada, Amor, puedes pagar con tu tarjeta, el tipo pareció reaccionar por un instante, Pero porque no comparas precios le respondió, No amor, necesito tomar mis medicamentos Ya, estoy mal!! dijo con su vocecita de niña imitando una tos falsa al final.
El tipo se rindió, se dejo atrapar por la sangrona, hizo como que no encontraba su billetera, busco en el bolsillo del pantalón, adelante y atrás, en la camisa, Amor esta en el bolsillo de tu casaca, le interrumpió conchudamente la tipa! El tipo respiro hondo saco su billetera y vi como miraba su tarjeta con pena, la chica me recordó a los gatos que se soban a la pierna de su amo, para que los acaricien, me dio asco la verdad. Los atendí rapidísimo para que se vayan.
Cuando se iban, la flaca le dijo ¿Y a donde me vas a llevar a almorzar?, las panchas (así le digo a mis técnicas) que estaban escuchando todo (que para eso si son bien moscas) dijeron en coro Que sangrona y conchuda!!


