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miércoles, 28 de agosto de 2013

Sobre la Burrocracia peruana

Si eres peruano y has tenido que hacer un trámite te aseguro que habrás pasado un mal momento. Aquel burócrata del que depende tu trámite parece estar dispuesto a hacerte la vida imposible.

A mí me da la impresión que en el ministerio de salud (o cualquier otro ministerio) se reúnen y se dicen a sí mismo “¿Cómo hacemos para joderle la vida al usuario?” y lo logran con creces. Cada trámite parece estar diseñado para sacarte de quicio.

Yo me imagino que cuando evalúan el perfil de un candidato para el puesto de burócrata les hacen las siguientes preguntas:
¿Esta Ud. dispuesto a atender al usuario con desgano, apatía y fastidio?
¿Se compromete Ud. a dar respuestas vagas e incompletas, de manera que el usuario lo visite más de una vez?
¿Pedirá Ud., más documentos de lo indispensable?

¿Se asegurara de poner cara de fastidio cada vez que tenga a un usuario delante?
¿Le dará más importancia a su desayuno y almuerzo (que tomara en hora de trabajo) y si es posible se tomara más tiempo del necesario?                   
Ayer he terminado un trámite agotador ante la DIGEMID (dirección general de medicamentos y drogas) y por fin he obtenido mi bendita resolución, ahora solo tengo que esperar a que llegue a mi trabajo.
No me gusta hacer tramites, lo odio! Pero odio mas los tramites con el estado, son engorrosos y estresantes, debes coleccionar sellos por oficinas, adjuntar copias, presentar documentos ancestrales! Y esperar la santa gana del funcionario.

En mi caso la farmacéutica que veía mi caso se enfermo y le dieron descanso medico, tuve que esperar a que la señora se recupere para que mi expediente se mueva.
He visto que se estila “aceitar” algunas manos para que los expedientes se “muevan” más rápido, a veces unas gaseositas o un “almuercito” con la doctora, pero yo no quería hacerlo, pienso que hacer eso es aceitar las ruedas de la corrupción.