Estaba yo evadiendo el mundo que me rodea, la mirada fija en mi libro, un meteorito de millones de años ha sido descubierto en la tierra y dentro esta la prueba irrefutable de que hay vida extraterrestre... de pronto siento un golpecito en el hombro, la mujer a mi costado me mira intrigada.
¿Que lees? Me pregunta y en sus ojos puedo ver curiosidad genuina, su interrupción me dejo turulato o quizás fue el marrón clarito de sus ojos o sus labios pintados tan sutilmente que no parecen pintados, recupero el aire y mi compostura, me saco los audífonos y respondo Deception point … no me dejo terminar de hablar porque completo mi frase de Dan Brown! dijo con una sonrisa, sin preguntarme cogió mi libro lo miro ¿Lees en Ingles? , si respondí un poco avergonzado no sé porque Yo he leído todos sus libros me dijo, yo estaba sorprendido es la segunda vez que leo este respondí ah eso explica porque esta viejito me dijo en son broma.
Usualmente odio ser interrumpido, pero la conversación fluyo tan natural que sentía que la conocía de toda la vida, me sorprendí cuando me entere de sus gustos, ella también lee para escapar de la realidad, odia a Isabel Allende y eso fue el ají que necesitaba nuestra conversación, debatimos un momento sobre su estilo y el de otros escritores, me bromeaba y me hablaba como si me conociese de toda la vida.
¿Y si la conocía de otra vida? ¿Y si el destino nos cruzo para cumplir una profecía milenaria?, hablamos de todo, la primera pregunta que debí hacer fue la última, ¿cuál es tu nombre?, me lo dijo pero el maldito claxon de un carro rojo no me dejo escucharlo, maldije al chofer y a su madre y a todas sus generaciones anteriores, ella me pregunto y le dije Gary, ah que chévere un nombre fácil de acordarse, 2 silabas nomas!! No sabía si alegrarme o no jajajaja
¿De verdad te gusta esa autora? dijo si, en serio, me vacila, Pues la verdad he leído todos sus libros pero no me convence, solo hay una frase suya que me gusta y ahí ocurrió algo que nadie me va a creer, pues ambos la pronunciamos al mismo instante
¡La mujer es el único animal de presa que escoge a su cazador!
Ambos nos reímos muchísimo, Nuestros ojos se miraban y yo no podía creer que exista alguien así.
Todo ocurrió tan rápido, enfrascada en nuestra conversación no se dio cuenta que ya estaba en su paradero, se despidió de mi con un apretón de manos y salió disparada, la vi bajar con una gracia y agilidad poco común, se despidió agitando su mano y ahí me di cuenta que se había robado algo mío, que ahora solo pido volver a encontrarla en la linea G.












