martes, 18 de agosto de 2015

LO indispensable

Cuando era niño el país estaba en crisis, no había dinero y la gente sobrevivía día a día. No había dinero para muchas cosas indispensables y por supuesto no había dinero para juguetes.

Para colmo de males vivía en un lugar alejado de la civilización donde mi hermana y yo éramos literalmente los únicos niños del pueblo, recuerdo que una vez llego un señor con juguetes, unos carros muy bonitos a control remoto, mi madre no dejo pasar esa oportunidad para complacernos, el pobre hombre hizo una demostración de todos y cada uno de sus carros y yo no sé porque termine escogiendo un hombre araña de plástico estático y una pistola.

Mi infancia no estaba plagada de muchos juguetes pero los pocos que he tenido los recuerdo muy bien pero hay uno que motiva esta entrada, un regalo que nos hizo mi madre, un microscopio de juguete.

Quizás tu que lees esto encuentres aburridísimo este juguete, sin duda jugar en la calle en interactuar con los demás niños es muchísimo más divertido, pero no había de eso en Arcata, no había niños y en la calle había un frio de mier… que te obligaba a estar en casa.

Pero a través del lente del microscopio mi visión de la vida cambio un poco y aunque parezca mentira mi visión se amplió. Hubo un tiempo que observaba todo en el microscopio, sacaba agua de la laguna y observaba maravillado esos monstruos microscópicos que ahí habitaban, las hormigas se veían terroríficas, con fauces horribles y patas llenas de pelos, las hojas y sus carreteras que transportaban savia, la belleza de los cristales de azúcar y de la sal.

Era un mundo nuevo para mí, este juego me ayudo muchísimos años después, durante el primer año de facultad cuando los demás aprendían a manipular un microscopio yo ya sabía para que servía todo, como hacer tinciones, preparar laminas y todo lo demás, es lo bueno de aprender jugando.

Muchos años después recibí una invitación del blogger Maxwell, no recuerdo el nombre del evento, pero fue la primera vez en mi vida que use un telescopio y vi la luna, pero no como la vemos todos los días, tan lejana, tan blanca. Esta vez la vi tan cerca que parecía que podía tocarla.

Ese día volví a ver el mundo con otros ojos, somos un punto en el inmenso universo, un granito de arena en la playa. Nosotros tan finitos, tan breves e irrepetibles que nos ahogamos en tonterías, por eso prefiero ver la vida de otra manera, me obligo a recordar estas dos experiencias para darme cuenta que a pesar de la crisis, la falta de dinero hay cosas que son indispensables, pero claro eso indispensable debe definirlo cada uno, te mando un abrazo.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Braulio, Claudio y Gary

Mientras escribía el título de esta entrada note que sus nombres rimaban, mi nombre no encaja con los suyos.

Hoy hablare sobre las cosas que no se de Braulio, soy su nieto y no se mucho de él.  
Sé que nació y creció en un pueblito chiquito y bonito de la sierra de Lima, luego de muchas montañas atrás del valle de Mala en Yauyos.

He visto una foto suya, cabello engominado, mirada adusta y al vacío, sus bigotes peinados y alisados como debieron usarse en aquella época.

No sé qué edad tenía cuando se casó, pero sé que su esposa murió muy joven y se convirtió en padre soltero de su único hijo Claudio, ¿Quién escogió su nombre? ¿Lo escogió porque rima con el suyo?
Pasaron unos siete años y un buen día jugando un partido de futbol se murió, se golpeó la cabeza me contaron, no sé si murió en el instante o agonizo por días. Aquel que me diga que el deporte es salud debería contarle esta historia jejejeje

Cuando cuento esto me entristece, uno de mis temores más grandes de niño era perder a mis padres (incluso ahora me asusta) pero ese temor horrible se hizo realidad para mi Papá y creo que eso (estoy convencido) le creo grietas en el alma que nunca se curaron.

Si Braulio no hubiera jugado aquel partido ¿estaría vivo ahora?, ¿hubiera jugado con él, cómo jugué con mi Abuelo Andrés?, ¿Habría sido un abuelo renegón o engreidor como mi Papá Andrés?, A Andrés lo recuerdo siempre sonriendo, cargándome lanzándome al aire y tomando sopa haciendo sonidos extraños. Lo recuerdo mucho! Pero de Braulio, de él no sé nada.


Por eso escribo pa’ inventarme a mi otro abuelo, llenar esos vacíos, recrear a un abuelo con mi imaginación y sobre todo para hacer catarsis.

lunes, 10 de agosto de 2015

Una bonita despedida.

Por favor PONLE PLAY, es muy importante

He asistido a pocos funerales, es algo que no me gusta hacer, pero hoy quiero contarles de uno muy particular que siempre recuerdo.

Pero para esto tengo que hablarles de mi amigo Braulio Mazzeti  y su madre, cuando estábamos en primaria él era pequeño del salón y era lo que se dice un alumno aplicado, era lo que se dice un muñequito de torta, era de esos chicos a los que las madres ponían como ejemplo, “¿Por qué no eres como tu amiguito? le decían a Jorge a cada rato y eso era cierto Braulio era un santo.

Pero un buen día a su papa lo mataron los terroristas y algo cambio en el, me imagino que el dolor de perder a su padre lo convirtió en algo horrible, se metió en drogas y en alcohol y muchos tipos de problemas.

Pero esta historia es por la mama de Braulio, pues solo una madre con su infinito amor puede arrancar a un hijo del enorme problema en el que se metió. Cuando estábamos por terminar el colegio Braulio le sacaba canas verdes a la pobre mujer, ella como pudo pago la universidad y un buen día Braulio luego de haber tropezado de todas las formas posibles se volvió a arreglar.

Volvió a ser El de antes, El milagro que origino esto fue que él se convertiría en padre, la paternidad lo hizo cambiar. Pero la vida le tenía preparado mas tragos amargos a Braulio, pues la madre de su hijo murió cuando un bus interprovincial se desbarranco camino a la sierra, así que Braulio se convirtió en padre soltero de un niño de 2 años.

Una vez más la madre de Braulio se convirtió en el soporte  para su pequeña familia, Braulio pudo conseguir un buen trabajo y pudo devolver uno a uno los favores que le hizo su madre.

Pero un buen día la madre de Braulio se acostó y ya no despertó nunca más. De esto nos enteramos por el mismo Braulio que pidió nuestra compañía para despedir a su mama.

La ceremonia fue en el velatorio de la policía y fue la ceremonia más extraña a la que yo he ido! Braulio y su tía (que según me cuentan era la viva imagen de su hermana) no querían que la gente llore por ella, una serie de diapositivas en un incipiente power point nos ayudo a conocer a esa mujer.

Braulio nos mostró a una chica de 8 años con la misma carita que tenía su hijito, nos mostró detalles íntimos de su vida familiar, no oculto nada, y pudo graficar con mucho detalle la maravillosa vida de esa mujer. Nos arranco muchas sonrisas, varias veces reímos a carcajadas sonoras, algo raro para un velorio ¿no?

Pero lo que más me cautivo fue cuando él y sus primos, tíos y tías despidieron a su madre con la canción del comienzo, la voz de Braulio se quebró al comienzo de tal manera que a pesar de la felicidad lagrimas corrían por mis mejillas.


Mi vida es hermosa porque existes tu,
hermosos son mis días porque veo tu luz
llevas ese fuego que hay en mi corazón
para toda mi vida tu eres la razon....oooh!

Es que tu cariño conmigo compartiste,
ya no estoy triste, no estoy tristeee
y a cambio de nada tu amor me diste,
ya no estoy triste, no estoy tristeee.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Pasito a paso


POR FAVOR PONLE PLAY antes de comenzar.

Mientras corro en la caminadora veo a la gente pasar por la calle, algunos caminan mirando el piso otros están atentos a su alrededor, algunos van abrigados y otros con ropa ligera es que el invierno limeño es raro.

Mientras corro veo mis piernas, una delante de la otra guardando el equilibrio necesario para no salir disparado y aplastar a alguien. Mis piernas me han llevado a muchos sitios.
Al verme caminando recordé cuando era niño y nos escapábamos de casa para “pasear”, mi hermana y yo éramos cómplices en unas escapadas EPICAS, mi madre nunca se enteró de lo lejos que nos aventurábamos.


Aquí debo mencionar que mi infancia  estuvo rodeada de cerros que tenían minerales preciosos, cerros que en invierno se vestían de blanco y en verano de verde, pero claro el frio no se iba nunca. Había una laguna frente a mi casa y los destellos del sol formaban destellos embriagadores en su superficie.

En la mañana encontraba sapitos negros con patitas amarillas, parecían llaveritos bonitos pero como yo era una bestia ignorante las despanzurraba con mis zapatillas.
La nieve teñía todo de blanco y del techo colgaban colmillos de hielo que hacía ver a las casas como vampiros milenarios. En invierno era una mala época para salir a caminar. Pero en verano era otra cosa.

Recuerdo una iglesia antiquísima de la época colonial, tenía un cementerio a su costado que la hacía ver como de película de terror, tenía una laguna artificial inmensa que poco a poco la iba cubriendo. En esta laguna se criaban truchas y esa laguna estaba repleta que podías literalmente sacarlas a patadas.

Caminábamos distancias increíbles yo con 7 años y mi hermana de 10, pero ahora me encuentro aquí caminando y corriendo pero no he avanzado ni siquiera 3 metros. No me estoy quejando, que quede claro, solo que recordar es volver a vivir y porque me gusta el olor que tiene la mañana, me gusta el primer traguito del café…

lunes, 3 de agosto de 2015

Minutos antes del final.

Veo por la ventana, literalmente la vida pasa volando. Las nubes blancas y ese cielo celeste y ese mar tan azul son tan bellos o ¿es que la desesperación me hace encontrar belleza donde no la hay?

A mí alrededor todos son gritos y llanto, veo una mujer gritando por su familia y otra muy anciana que rezaba hace un momento esta quieta ahora, imagino que su corazón ya se detuvo.
Debo admirar la sangre fría de la aeromoza, tratando de calmar a los demás a pesar que sus ojos gritan la verdad, ¡vamos a morir!

Debo confesar que siempre pensé en mi muerte, imagine cosas apocalípticas sucediéndome, pero nunca imagine que mi fin seria así. Vivir todos estos años, participar en una guerra, sobrevivir al terremoto más grande que hubo en mi país, vivir en una de las ciudades más violentas de mi país, sobrevivir al trafico más salvaje, nací cuando las vacunas no eran tan empleadas como ahora y aun así me salve de morir.

De esta no me salvare, nadie lo hará y si por suerte alguien lo hace la herida mental que tendrá será una marca horrible que le durara hasta que muera, no me extrañaría que algún estúpido diga que fue milagro. Cuando todos saben muy bien que el milagro seria que ninguno muera.
Me causa gracia siempre decía a mis amigos y familiares cuando viajábamos en avión que nos insistían en lo del cinturón de seguridad para que al final sea más fácil encontrar los cuerpos jajajaja pues me mantengo en lo que decía.

Me alegro mucho de haber venido solo en este viaje, sé que me aterraría como están todos los demás saber que alguien a quien quiero mucho morirá, no me importa mi muerte pero me duele mucho la de los demás. ¿Que ha originado todo esto? No me interesa saberlo ahora, los vivos tendrán tiempo para averiguarlo, déjenme darles una señal por donde comenzar escuche una explosión en el motor del lado derecho, seguro un ave fue atrapada en el motor, en fin eso ya no importa.


Cuando escuchen esto (si es que llegan a escucharlo) quiero decirles que los quiero, que mis últimos pensamientos están con ustedes a los que tanto quiero, estoy en paz y en calma, se lo que vendrá y gustoso lo acepto, tengo mucho miedo lo confieso pero no dejare que mis últimos instantes sean dominados por el miedo por eso veo por la ventana, literalmente la vida pasa volando. Las nubes blancas y ese cielo celeste y ese mar tan azul son tan bellos o ¿es que la desesperación me hace encontrar belleza donde no la hay?

miércoles, 29 de julio de 2015

Malos anuncios, tormentas se avecinan, cambios, bienvenidas y despedidas.

Caray que difícil comenzar de nuevo. Y me refiero a todo. He estado de malas, sé que probablemente no les interesa, pero necesito sacarlo. Que para eso es este blog.


Todo comenzó hace unas semanas cuando me fracture el dedo, me inutilizo la mano por unas semanas y eso me retraso en muchas cosas, luego tuve problemas de horario con el trabajo, un compañero de trabajo salió de la empresa y entro una nueva, lo cual me alegra, porque me cae muy bien. Pero su falta de experiencia nos trajo unos poquitos problemas, más para ella que para mí.

Luego tuve una crisis asmática que me tuvo muy mal y me hundió en una depresión medio monse, es que me sentía solo, muy solo, estar enfermo y no contar con tu familia es dificil. Luego alguien a quien quería regreso a mi vida y nos encontramos y me revolvió todo por dentro.

Por eso decidí alejarme un poco de todo, quería ver las cosas desde otro ángulo, por eso me di una escapada de Lima, fue breve, casi un pestañeo y volver a la realidad me ha ayudado, ¿será que me estoy enamorando? ¿O son solo recuerdos del pasado? (yo tengo recuerdos del futuro! Y ¿Tu?
Volví a Lima y decidí hacer cambios, he aprendido que para arreglar las cosas en tu interior ayuda muchísimo arreglar las cosas que te rodean y eso hice, tuve una pequeña discusión familiar y no pude ir a la feria del libro como quería, parece que este año no sucederá, pero bueno. No se puede tener todo en esta vida.

He vuelto a leer lo que he escrito, estoy omitiendo muchas cosas que aún no termino de procesar, me imagino las iré desgranando poco a poco.


Bueno, antes de cerrar esta entrada aprovecho para saludar a todos los peruanos y a los que no lo son! Que cualquier día es bueno para comenzar otra vez.

martes, 7 de julio de 2015

Epístola de una joven enamorada

Te extraño, así comenzó ella su carta.
Quería decirle lo mucho que lo extrañaba, quería contarle muchas cosas, que no puede enamorarse otra vez porque los recuerdos aun la inundan. Quería contarle que todo era un mal entendido que las cosas no son lo que parece, quería explicarle con detalle que no deja de pensarlo ni un solo momento.

Quería contarle que había escogido un papel perfumado y que escribía con el lapicero que una vez le regalo, que se despide de un beso del peluche que le regalo porque imagina que es a él a quien besa.
Que usa el polo que le regalo para dormir porque así imagina que duermen juntos. Quería contarle que tiene miedo porque cada día que pasa lo olvida un poquito más y eso la asusta mucho, ella no quiere olvidar los buenos momentos que pasaron juntos, quería contarle que ya se siente mejor.

Quería contarle que ya se sentía mejor hasta esa noche en que él le escribió a ella, el corazón le dio vueltas de emoción y de cólera, quería contarle que en las noches mira su celular esperando ese mensaje que nunca llega, quería contarle que se acuesta deseando lo mejor para él.

Pero no, no podía escribir eso en una carta no hay forma de que pueda escribir todo en una carta para él, esas cosas se dicen no se escriben, arrugo el papel y lo tiro, se levantó y sintió su cuerpo más ligero, de alguna manera ella estaba en paz y sentía que por fin podía comenzar de nuevo.