lunes, 27 de octubre de 2008

Axe Cebolla




Escribir un blog es como arrojar al mar tu mensaje de SOS en una botella, no sabes a quien llegara, no sabes quien te leera, no sabes cuando, pero mientras tanto un blog es como un diario, un lugar intimo donde contar tus cosas, un lugar como dice el nombre del blog, para hacer catarsis.



Hoy estoy renegando llevo dos semanas completitas trabajando 16 horas diarias, trabajar no es el problema, pero siento que mi cuerpo ha llegado al limite, me siento cansado fisicamente, aunque mi animo aun no decae. Debo reconocer que me encuentro en estado irritable, los sonidos fuertes y repetitivos me desquician (los claxones, los gritos de los cobradores y jaladores etc). Pero sobre todo los olores!!


Tengo la suerte de trabajar relativamente cerca de casa, mi horario regular me permitia levantarme tarde y disfrutar siempre de un trafico mas holgado que el de la mañana, evitar las horas puntas es siempre saludable. Sin embargo ahora debo sufrir cada semaforo, cada esquina, cada bache. Pero hoy fue el colmo!

Aparecio un carro de improviso, luego de un giro brusco se cuadro delante mio y el cobrador me jalo amablamente hacia adentro, el impacto fue brutal, un olor penetrante a cebolla flotaba en el aire, me parecio ver una especie de neblina que flotaba, yo era el unico de pie, me sujete firme a la baranda, tratando de no mostrar asco, mire rapidamente a los demas pasajeros, ellos inermes y con una expresion bovina dibujada en cada rostro parecian no notar el hedor alrededor suyo, me acerque como pude a la ventana y estire el brazo para abrir la ventana superior, maldita sea , esta atascada, avance unos pasos e intente con la otra ventana. Una señora con polleras me miro desafiante, como prohibiendome que abriera la ventana, Hace mucho frio me dijo mientras me hablaba un vapor corporeo golpeaba mi rostro, pense que de pronto un desague se abrio dentro del carro, o que me tropezaria con el cadaver de algun animal. Con el poco aire que me quedaba hice un esfuerzo por abrir la ventana, otra voz detras mio Mi hija se va a enfermar me detuve un momento y voltee para ver, una mujer con el rostro perlado de sudor, gotas como rocio poblaban la frente, nariz y "bigotera" de aquella mujer, la hija adormecida sentada sobre su falda tenia la mirada perdida, al verla me parecia que era la falta de aire y no el sueño lo que la tenia adormecida.


Abri la ventana y la boca al mismo tiempo, !¿No siente ese olor a cebolla?! pregunte rapidamente, No se da cuenta que si no deja circular el aire lo que hace es respirar el aliento de los demas!! en ese momento todos me quedaron mirando, el calor corporal de todos los pasajeros habia empañado las ventanas. El carro empezo a moverse y el aire fresco y frio inundo el interior del carro. El cobrador cerro la puerta y se acerco a cada uno a cobrarnos, conforme se acercaba una especie de halo lo circundaba, el olor a cebolla provenia de el.
Tenia la impresion que ese tipo se habia despertado hace solo unos momentos tenia el cabello grasoso y casposo, su expresion cansada y aburrida quitarian las ganas de vivir al mas optimista.
Hizo sonar las monedas en su mano, exigiendome el pago por sus servicios, saque las monedas de mi canguro como pude, la bocanada de aire fresco me ayudo.

Entregue la moneda de cinco soles, la mano del cobrador se acerco a mi para recibir la moneda, me tomo un segundo percatarme que esa mano no habia tocado el agua durante un muy buen tiempo, la palma llena de mugre, las uñas largas con un borde de carca que decoraban todas y cada una de las uñas. El tipo con rostro inexpresivo se acerco el pulgar a la boca y lo humedecio con su saliva para poder desglosar el boleto.

Lo quede mirando, mis ojos no podian abrirse mas, segui el boleto con la mirada mientras se acercaba a mi mano, note el papel humedecido de saliva, creo que mi expresion de asco fue mucho mas que evidente, me sujete a la baranda y estire mi sencillera para que deposite las monedas dentro y no tener que tocarlas con mi mano.

Un paradero despues otro tipo subio y note en su rostro que el tambien quedo impactado por el olor a cebolla que inundaba el carro, se quedo callado no hizo ni dijo nada. Todas las personas que subian hacian un gesto de asco pero nadie hacia o decia nada.

Yo me asegure de quedarme cerca a la ventana si los demas querian soportar ese aroma era problema de ellos. Abri mi libro y continue leyendo...

1 comentario:

  1. Si hace poco me sucedio algo similar, pero en esta vez habia asientos con ventanas las cuales podia abrir sin queja alguna,pero como una vez dije no soporto el olor de las axilas que creo en este caso era el edor del tipo, ni el olor a grasa quemada es un asco y la gente comiendo de donde se expide ese fetido edor desagradable, no hay nada como bañarese religiosamente cada dia y oler a limpio jeje...

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han hecho catarsis