jueves, 26 de marzo de 2015

La conquista para que te laves las manos!

Cuando Cristóbal llego no sabía a donde había llegado y se le ocurrió (muy ingenioso el) llamarnos indios, pues él estaba seguro que había llegado a su destino, se murió con esa idea.

Pero no vino solo trajo virus y bacterias que aniquilaron a miles de personas, situación que fue propicia para los conquistadores. Cuando el pie del extremeño Pizarro se posó en Tumbes encontró ciudades de barro perfectamente delimitadas, familias numerosas y bien establecidas y cientos de embarcaciones encalladas.

Pizarro temía lo peor al ver que pequeñas embarcaciones se acercaban a su nave pero no tardó en darse cuenta que venían con buenas intenciones, hombres y mujeres desde sus embarcaciones les tendían frutas jugosas y coloridas y agua en jarrones finamente decorados. Los invasores recibieron con agrado los alimentos y el agua pues ya casi no tenían nada que comer.

Pocos hombres subieron a la nave, Pizarro sabía que aquel hombre de orejas grandes era diferente a los demás su presencia imponía autoridad y su genuina curiosidad por aquellos hombres pálidos y peludos era una ventaja que el tomaría como suya. Aunque hablaban idiomas totalmente diferentes pudieron entenderse con señas y gestos, así supo Pizarro que había un “rey” que se llamaba Huayna Capac y que el orejón debía de informar todo lo que veía.

Así pues Pizarro despidió a su salvador con un fuerte apretón de manos, sin saber que lo condenaba a muerte con todas sus bacterias y que este a su vez las diseminaría entre su gente hasta llegar al mismísimo Inca.

Pizarro volvió a España a solicitar a sus reyes la exclusividad para el pandillaje y aniquilamiento de estas tierras, obviamente le fue concedido además de la obligación de avisar los habitantes del Tahuantinsuyo que por obra y gracia del Papa nuestros antepasado eran súbditos del Rey de España de manera automática.

Pizarro volvió dos años después a tumbes y lo que encontró lo dejo boquiabierto, la ciudad de barro estaba en ruinas y la desolación se podía tocar en el aire. Había una guerra civil por la sucesión y el uso de la mascaypacha (el equivalente a una corona en el tiempo de los incas) pero no solo la guerra civil había destrozado el Tahuantinsuyo sino las bacterias y virus que habían aniquilado comunidades enteras. Así pues fue fácil conquistarnos, estábamos divididos y enfermos.

Así pues la primera guerra bacteriológica en estas tierras la perdieron nuestros antepasados. ¿Y tú ya te lavaste las manos?

miércoles, 18 de marzo de 2015

María y la chompa roja

Lo que les voy a contar no es ficción, no es algo que mi mente enfermiza ha inventado, es tan real como tú o yo!

María tiene ahora casi 60 años y si su hijo estuviera vivo tendría casi 41 años, María recuerda como si fuera ayer el día que los terroristas entraron a su casa, rompieron la débil puerta de una sola patada y sacaron a todos de la casa, Todos a la plaza, gritaban los terroristas iba a ocurrir un juicio popular y todos debían estar presentes para presenciar la justicia que proporcionaba el partido.

El delito del que se le acusaba era el ser alcalde y su sentencia y ejecución se hizo con el menor tramite, una piedra de gran tamaño partió en dos la cabeza del alcalde y así como llegaron se fueron. Dos días después llego el ejército y se llevó a todos los hombres jóvenes del pueblo entre ellos al hijo de María, el último de 4 hijos, los otros tres estaban en el ejército, dos ya habían muerto en la guerra contra sendero luminoso.

Ahí comenzó el calvario de María, toco la puerta de todos los cuarteles uno a uno buscando a su hijo, lloro, suplico pero nadie sabía nada. Ella tenía la certeza que se lo habían matado, ella podía sentir que su hijo no estaba vivo. Solo quería encontrar su cuerpo.

No imagino el dolor que debió sentir la pobre María, los del ejercito solían ametrallar a sus prisioneros, prenderles fuego, enterrarlos y luego olvidarlos. Los de sendero luminoso los ejecutaban y dejaban los cuerpos al aire libre para que se pudran.

El tiempo no se detiene y tampoco María, Abimael fue capturado, Fujimori y Montesinos apresados, tres nuevos presidentes habían colocado sus nalgas en el sillón presidencial pero el cadáver de su hijo no aparecía, ella se unió a otras madres que buscaban los cadáveres de sus hijos, esposos, hermanos y se organizaban para estar informadas.

Un día se filtró a la prensa que se había encontrado una fosa común y ellas fueron presurosas a buscar a sus deudos, se encontraron huesos pero el cerco policial les impedía acercarse, María y el resto de madres miraban como iban sacando uno a uno los huesos, cuando de pronto María empezó a gritar Mi hijo! Mi hijo! Ese es mi hijo!!

Las fuerzas la abandonaron y cayo de rodillas, una policía se acercó a la mujer que gritaba y armaba escandalo para abrirse camino y llegar a los restos, ¿Cómo sabes que este es tu hijo? le pregunto la mujer policía, ¡Por la chompa mi capitán! Por la chompa! ¡Yo la he tejido! 

La policía incrédula solo le respondió ¿de todas las chompas rojas del mundo que posibilidades hay que esta sea la que tú has tejido? María respondió con rapidez, cuando la tejía no me alcanzo la lana y complete la manga izquierda con lana verde. La mujer policía le hizo señas para que espere y fue a verificar.

La mujer policía se sorprendió al ver que efectivamente la chompa que envolvía aquellos restos tenía una manga con lana verde en el extremo, ordeno a los demás policías  que alejen a los periodistas. Luego se acercó y abrazo a María con todas sus fuerzas, todas las madres empezaron a llorar alrededor de ella. Luego de tantos años María había encontrado a su hijo.

Pero el destino es cruel y la justicia nunca llega al desvalido, los restos encontrados no podían ser los del hijo de María, pues luego de examen forense se determinó que esos cadáveres eran todos de hombres adultos de más de 30 años y no el cuerpo de un jovencito de 15 años.

Como fue que ese cadáver tenía la chompa de su hijo y donde esta es un misterio que aún no se resuelve, María no ha abandonado su búsqueda y sigue buscando a su hijo, incansablemente.

lunes, 16 de marzo de 2015

Sobre el HDP

Hijo de puta, mentiroso, asesino, embaucador, miserable, imbécil, torturador, falsificador, represor pero por sobre todo un gran mentiroso! Un ladrón de destinos, asesino de esperanzas pero sobre todo LOCO sin una puta pizca de Genialidad!
Que no te engañe esa cara de viejito! esto es un monstruo.

No quiero extenderme en los adjetivos para este individuo, sus locas ideas destrozaron al Perú en pedazos, sus ideas y sicarios acabaron con la vida de muchísima gente. Sus alocadas ideas acabaron con la vida de muchísimas personas a los padres de mis amigos por ejemplo.

El sábado termine de leer la cuarta espada, un libro que estaba en mi lista mental hace mucho tiempo y fue gracias a un gran amigo que pude encontrarlo.

Leerlo me ha abierto heridas que llevaba y que no recordaba, pero ya saben cómo son  estas cosas, los odios afloran más rápido.

La cuarta espada intenta ser una recopilación que presenta “nuevos datos” y que intenta presentarnos a un Abimael más “humano” pero no lo logra, este HDP ya no es humano, es un loco, un monstruo que engaño a mucha gente. Quizás sus premisas originales fueron buenas, pero se desvió en el camino y solo nos trajo terror.

Santiago Roncagliolo junta retazo a retazo un poco de la vida del monstruo, leerlo es viajar al pasado, los de mi generación pueden identificarse plenamente pues nos cuenta cosas que hemos vivido. Yo recuerdo cuando capturaron a Abimael, Salí corriendo a la sala y mi mama Estela (mi abuela) sorprendida entre sollozos decía ¡por fin agarraron a este malparido! A mí me sorprendió su expresión.

Ha pasado mucho tiempo y esto nos ha hecho olvidar el terror de aquellos años, algunos jóvenes han vuelto a ser presa de los engaños y manipulaciones, eso me da mucha cólera. Vengo de una generación que vivió el terror en casa, de los que no podíamos salir más allá de las 7pm, donde te despedías como si fuera la última vez porque un bombazo podía enviarte al más allá en cualquier momento.

No teníamos agua y luz al mismo tiempo, leíamos con vela y comprábamos kilos y kilos de pilas para usar la radio, volvimos a usar la plancha a carbón y juntábamos agua hasta en las tazas. Los cines se fueron a la mierda, los negocios y el país entero se fue a la mierda.

El principal protagonista de la cuarta espada es paradójicamente un gran ausente y el más responsable de la ruina del Perú a fines del siglo pasado. Pero hay un responsable más, uno que involucra a todos nosotros, ese protagonista es la ignorancia, somos un país de gente inculta que olvida rápido y que su pobre memoria ayuda a los corruptos a evadir la justicia. La única forma de combatir estos males es la educación.


¿Cómo corregir todo esto? ¿Qué hacer? Ya está hecho ya no podemos llorar sobre la leche (¿o debería decir sangre?) derramada. ¿Y si pudiera viajar al pasado y matar de un balazo a un adolescente Abimael? ¿Debería apretar el gatillo para evitar tantas muertes?, la respuesta es no, de hacerlo me convertiría en el monstruo que intento liquidar, eso fue lo que le paso a este HDP se convirtió en el monstruo que intentaba combatir, esta guerra tiene muchos matices que varían de persona a persona. Una herida abierta que empezara a cicatrizar en el momento que este HDP esté muerto.

martes, 10 de marzo de 2015

Chicles cigarrillos caramelos!!!

Sra Moonlight (que tiene un blog bonito que deberías seguir) me ha hecho recordar una “travesura” de la universidad, pero antes debo contar algo.

Hace muchos años no subía la gente a vender caramelos a los micros como ocurre ahora y mucho menos nos venían con el cuento de que acababan de salir de la cárcel o que tienen un familiar moribundo y que no tienen dinero para las medicinas y muchísimo menos se atrevían a advertirnos que debíamos de agradecer que el angelito no nos está robando en la calle y que ahora vende caramelos así que más nos vale comprarle sus golosinas.

Esas cosas no ocurrían antes, de aquí saco dos conclusiones! Carajo que viejo estoy!! Y la otra que los peruanos somos muy imaginativos y copiones, nada más basta ver la TV, se pone un programa de canto de moda y tooooodos los canales tienen su versión, otro canal saca sus programa con modelos musculosos y todos lo sacan… eeeeeen fin. A lo que iba que me voy por las ramas.

Hicimos una apuesta en la universidad, teníamos un curso muy difícil y entre nerds las apuestas son un poco diferentes, apostamos que el que sacaba la nota más baja iba a vender caramelos en un carro hasta terminar la bolsa jajaja y bueno Iván y Yo hicimos un pacto de caballeros y  nuestros amigos en común servirían de testigos! Llego el día del examen y estaba convencido de que iba a ganar!

Pero el destino tenía preparado para nosotros dos una buena lección! Cuando hagas un pacto, cúmplelo! Pero sobre todo trata de evaluar todas las posibilidades. Cuando nos dieron el examen resulto que los dos sacamos la misma nota, un reverendo 13! Así que al ser un empate los dos debíamos vender caramelos.

Los dos nos moríamos de vergüenza, primero le tocó el turno a Iván, estaba rojo de vergüenza y tartamudeaba, en el primer bus solo dos personas le compraron caramelos, dijo que era un estudiante trabajador que pagaba así sus estudios. Yo me moría de vergüenza porque sabía que al bajar del bus yo tendría que hacer lo mismo.

Para mala suerte me toco una 10E, un carro que usaba para volver a casa, me moría de vergüenza, pero pasó lo que a muchos, tuve un destello de imaginación, ¿que debía decir? ¿Qué argumento usaría? ¿Debería dar lastima? ¿Apelar a los buenos sentimientos de la gente? No se me ocurría nada y cuando eso te pasa lo mejor es decir la verdad y así comencé.


Pague mi pasaje y luego di un sonoro aplauso para captar la atención de todos, les explique a los pasajeros lo de la apuesta y lo del 13, les dije que nunca había vendido caramelos en mi vida y que me moría de vergüenza pero que tenía la palabra empeñada y que por eso pedía ayuda  a todos a acabar con mi suplicio cuanto antes. La verdad que no todos me escucharon, solo unos cuantos pero vendí mas caramelos que mi amigo, mi bolsa se acabó primero. Jejejeje luego de aquella prolongada tortura me di cuenta que cada vez era más fácil plantear la situación a los demás. Quizás eso me ayudo con el tiempo a perder el miedo a hablar ante mucha gente, quizás. Lo que si recuerdo es que con el dinero ganado por los caramelos nos fuimos a chelear con los amigos! Si los nerds! También chelean!!! jajajaja

domingo, 8 de marzo de 2015

No olvides a José Gabriel

Mi nombre es Fernando y mi padre se llamaba José Gabriel, he tenido una vida dura y por lo que entiendo será muy breve. Sé que encuentro en la muerte mi liberación, pero como quisiera que mi gente sea libre pero no la libertad que trae la muerte. Quiero lo que quería mi padre libertad para mi gente.

Mi cuerpo tiene casi 27 años pero aparento muchísimos más, comencé a morir el día que murieron mis padres, lo recuerdo como si fuera ayer, estábamos en la plaza del Cuzco, ciudad que antes era el ombligo del mundo ahora invadida por los españoles. El delito de mi padre fue querer ser libre y culpan a mi padre de los mismo que hacían sus antepasados al querer liberarse de los  celtas, los fenicios, cartaginenses, griegos, romanos, ingleses y demás tribus que la han invadido España.

Mi padre quería liberar a su pueblo, librarlos del abuso que cometían con mi pueblo, nos tratan como ganado, ¿no se dan cuenta que somos humanos como ellos?, nunca antes en estas tierras se vio lo que a él le hicieron.

Aun lo recuerdo como si fuera ayer, mi madre y mi hermano Hipólito murieron a patadas, mi madre no duro mucho, las patadas de los españoles la rompieron por dentro , vi cuando vomito sangre y luego quedo tendida en el suelo, mi hermano ya era un hombre y soporto más los golpes pero finalmente murió.

MI padre y yo fuimos obligados a ver todo esto, el rostro de mi padre no hizo mueca alguna pero sabía que se sentía como yo en ese momento luego fue atado a 4 caballos para romper su cuerpo, pero la fuerza de mi padre resistió la fuerza de esos caballos flacos y maltratados. El soldado que me tenía prisionero me obligaba a tener los ojos abiertos y a mirar sin pestañear.

El brazo se zafó de su sitio con un sonido horrible pero aun así se mantuvo pegado al cuerpo de mi padre. El espectáculo era horrible así que cambiaron de estrategia, dos hombres sujetaron a mi padre y delante mío cortaron su cabeza. Vi los ojos de desesperación de mi padre y sin embargo no hizo ningún gesto de dolor, solo cuando su cabeza cayó al suelo lejos de su cuerpo pude llorar.

Dentro mío se gestó un grito ensordecedor que salió por mi boca, todo el dolor y la cólera explotaron en mí, llenando de horror a los presentes, grite como nunca antes lo había hecho, las madres que observaban el asesinato de mi padre lloraban extendiendo los brazos al Dios Inti para hacernos justicia, pero los dioses son así, ignoran nuestro dolor.

Trozaron el cuerpo de mi padre como se troza a una vaca y repartieron sus restos por toda la región, como una muestra de lo que le sucede a todo aquel que se oponga al dominio español, pero se equivoca quien quiere apagar el fuego soplándolo solamente lo aviva más.

Sé que mis ojos no verán la libertad, pero los ecos de mi grito aun retumba en la plaza de armas de Cusco, esto es solo el comienzo, Yo soy el hijo de José Gabriel Condorcanqui a quien sus paisanos llamaban Tupac Amaru, sé que vienen tiempos difíciles, solo quiero libertad, sé que la muerte me libera mi cuerpo de estas ataduras.


Estoy leyendo la cuarta espada, sobre un revolucionario HDP que causo más daño al país que muchas invasiones pasadas, y en dos líneas recordé la gesta que comenzó José Gabriel Condorcanqui que finalmente terminaría con nuestra independencia muchísimos años después. Imagine lo horrible que debió ser para él y su hijo presenciar la ejecución de sus seres queridos, un método que usaba el HDP de Abimael Guzmán para lograr sus objetivos , desafortundamente la imagen de Tupac Amaru se asocia a un grupo terrorista por eso en mi relato he evitado usar su nombre hasta el final. Antes igual que ahora esperamos un día de liberación!

jueves, 5 de marzo de 2015

a mí en serio me gustaría que los milagros existan

Ayer iba rumbo a mi trabajo, apurado abrí mi libro quiero acabarlo porque tengo un libro en cola que me da mucha curiosidad. Mire por la ventana y vi un niño igualito a mi sobrino.

Tenía su cabello corto, su cabecita redonda y se le veía alto. Debo contarles que desde que vi a mi sobrino en los brazos de mi hermana hace muchos años sentí algo así como amor a primera vista.

Antes los niños me causaban repulsión, sus gritos y rabietas me exasperaban y sus preguntas me irritaban, pero cuando conocí a mi sobrino todo eso cambio.

Empecé a apreciar la belleza que existe en la vida, el potencial del ser humano y la infinidad de oportunidades que el ser humano tiene, si puede que te parezca huachafo lo que te digo pero no te miento es eso lo que pienso.

Bueno, seguí observando al niño porque me recordaba a mi sobrino pero luego note un detalle que me causo mucha pena, una tristeza inmensa, los ojos del niño eran dos masas blancuzcas que parecían dos pasas blancas y secas.

El niño estaba ciego, meneaba su cabecita de esa forma peculiar en que lo hacen los invidentes, me invadió la tristeza y el primer pensamiento que inundo mi cabeza es “a mí en serio me gustaría que los milagros existan”


Trate de racionalizar las cosas, no había nada que pueda hacer por aquel pequeño pero la tristeza no desaparecía por eso escribo. Siempre me repito sé que Dios no existe pero me gustaría saber que estoy equivocado.

martes, 24 de febrero de 2015

Sobre el que tiene cara de Juan

Su nombre no lo puedo revelar, pero tenía cara de Juan. Yo calculo que tendría unos 19 o 20 años, yo estaba sumergido en mis reportes cuando escuche un “ejem ejem” levante la mirada y lo vi, un tipo joven que tiene cara de niño en cuerpo de adulto, musculado y de cabello corto y un poco nervioso, tartamudeando me hizo señas para que me acerque.

Nuestra conversación duro unos minutos pero intentare resumirla, “Juan” ha terminado su servicio militar (eso explicaba el cabello corto y el cuerpo musculado) y temeroso me cuenta que no puede mantener una erección y que tiene miedo que su enamorada lo deje.

Pero eso no fue todo, me contó que en el ejército lo patearon varias veces en todo el cuerpo y una de esas lo patearon en los testículos de tal manera que tuvieron que extirparle uno y ha notado que el que le queda parece hacerse más pequeño con el tiempo (eso explicaría su rostro de niño).

En su mirada hay vergüenza me estaba confesando su más íntimo secreto y yo me sentía indignado porque me trajo a la memoria unos recuerdos de la vida militar donde el que tiene un pequeño poder abusa de él y hace lo que se le antoja con los demás.

Estoy casi seguro que un Sargento mononeuronal abuso de este pobre chico y le ha dejado heridas para toda la vida. Lo primero que le dije es que tiene que denunciar al hijo de puta que le hizo eso y segundo ir al médico para que comience una terapia hormonal, trate de no asustarlo, pero su falta de vellos ya empezaba a ser notoria.


Mis palabras no las entendió, lo único que quería él es obtener un sildenafilo para poder tener sexo con su enamorada, es que a su edad solo una de las cabezas gobierna al resto del cuerpo.


Juan me ha recordado algunas historias de la vida militar que deslizare por aquí, espero se acuerde de lo que le dije.