domingo, 23 de noviembre de 2014

Podemos compartir

Florence tenía dos días en Kenia, iba como "voluntaria", forzada por sus padres para que conozca el mundo, muchas veces su madre le recriminaba que su vida acomodada y engreída no le ayudaría a convertirse en la mujer que debía ser. El mundo está cambiando Florence le decía su madre, cuando bajo del avión vio lo con sus ojos lo que ella había visto solo en revistas o en un monitor.

Luego de dos días extenuantes ella regresaba a su hogar temporal, en el carro iba acompañada con animales y personas. Arrodillado en el piso iba un niño de unos 15 años pero tan mal nutrido que parecía de 8, el corazón se le enfrío de pena, recordó las veces que rechazaba la comida, las veces que compraba comida y no la terminaba y ahí delante de ella estaba ese niño muriendo de hambre mientras en otros lados del mundo la comida se tiraba a la basura.


Recordó la loncherita que le preparo su madre y que estaba perdida en su mochila, la busco y al abrirla encontró galletas horneadas y  envueltas en un pañuelo bordado como si fuera un regalo. Ella le ofreció al niño y este las cogió temeroso, abrió el paquetito con recelo y al ver el contenido una sonrisa ilumino su carita, cogió una de las galletas la partió por la mitad y se la devolvió mientras le decía algo en su idioma nativo a Florence, una de sus compañeras tradujo al niño “Podemos compartir” Florence empezó a llorar de alegría y de pena y las palabras de su madre cobraron sentido “el mundo está cambiando

Como una imagen vale mas que mil palabras aquí unas muestras de lo que digo

Pues busca un riñón para salvar la vida de su esposa



Maestros voluntarios, 

No todo esta perdido, luego de ver esta foto creo que hay esperanza

12 comentarios:

  1. Hay gente por la que merece la pena apostar.
    Un saludo.

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  2. Siempre hay gente que sabe valorar lo verdaderamente importante.

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  3. Cuando hay gente así, dan ganas de confiar en el mundo

    Saludos

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  4. a veces no valoramos lo que tenemos. Por eso siempre hablo con mi hija. Ya programaré un viaje para conocer algunas realidades del Perú.

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    1. a veces no es necesario ir tan lejos, basta ayudar por ejemplo en un hospicio o en los colegios especiales.

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  5. Esperanza cari, esperanza que nos queda....

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han hecho catarsis