Cuando estaba en 2do de primaria estaba en un colegio
en la sierra de Arequipa, mis compañeros eran diferentes a los que tenía en
Lima, la mayoría eran mayores que Yo, recuerdo que el mayor tenía 17 o quizás más,
sobre el trata la historia hoy.
No recuerdo su nombre, pero recuerdo su aspecto,
era más alto que la profesora, él era ya un hombre, vestía ropa de lana y un
poncho marrón y yanquis (unas sandalias hechas con retazos de llantas) sus
manos y pies eran enormes y estaban adornadas siempre con un borde de mugre en
todas y cada una de sus uñas.
Tenía un andar gracioso que me recuerda mucho a
Tizoc (si no sabes quién es chequea esto y te darás una idea de cómo caminaba) y
aunque era un hombre atento con los profesores cuando ellos le perdían la vista
se volvía en alguien majadero, lisuriento o quizás era mi mente infantil que
asociaba las malas palabras a gente de mal vivir.
Un buen día antes de que llegue la profesora al salón
él estaba al fondo del salón, hablando con otros chicos de 14 o 15 años (todos estábamos
en 2do de PRIMARIA) y por lo que entendí él les relataba su primer encuentro
sexual a los demás, el resto de los chicos lo escuchaban atentos, mientras él
se esmeraba en los detalles, exagerando y retorciendo los hechos, yo que no quería
escuchar eso me limite a ver a la pizarra y la llegada de la profesora rompió el
hechizo que el ejercía sobre los demás.
Paso un mes o quizás más y a Arcata llego el
bendito “vaso de leche” el estado otorgaba desayunos gratuitos a los niños en
edad escolar y fue así que me vi obligado a hacer cola por un vaso de leche que
parecía engrudo o una pasta intragable, yo ya había desayunado en casa pero
igual debía tragar eso, fue así que llegue al salón con mi taza de engrudo
humeante, pensando en la manera de deshacerme de ella.
Con el pretexto de devolver la taza aproveche para
arrojar aquella masa al desagüe y al volver vi a un hombre con una escopeta
buscando al susodicho! El hombre vino a llevárselo pues había “perjudicado” a
su hija y se lo llevo a la vista y paciencia de todos, la profesora estaba
muda.
El con su pasito gracioso camino detrás de su
futuro suegro y se perdió en el horizonte, la profesora estaba asustada como yo
y el resto de compañeros se reían y cuchicheaban entre ellos, claro que algo así
no sucedería en estos tiempos (o al menos eso espero) ser cazado para casarte y
“reparar el daño”, si parece que fuera en otro mundo en otros tiempos! Que será
de su vida? Habrá llevado una buena vida? Su matrimonio sería bueno?




