Hay personas que tienen
un gusto por los problemas! que yo no entiendo. Tomas (es un nombre ficticio)
es de esos tipos que sin ser “guapo” tiene buen floro (es de fácil palabra, embelesador
y zalamero) y muchas flacas caen bajo sus “encantos”, por aquellas épocas tenía
una novia que era de película! Una celosa empedernida. Esa tipa estaba loca!
Un día en el trabajo,
eran las 7am el teléfono sonó, es inusual recibir llamadas a esa hora, una voz
femenina amablemente pregunto por Tomas, Buenos días, Tomas aun no llega ¿le deja un
recado? respondí yo, No, No gracias, llamo luego. De ahí en
adelante llamaba casi todos los días! Para saber si Tomas estaba en el trabajo
o si ya había salido.
Si, ¡está loca le
controlaba los ingresos y las salidas!, el pobre no iba a fiestas o si iba esa
flaca se le pegaba como lapa y hacia demostraciones de afecto bastante bochornosas (besos chape chupón turbo
con tirabuzón y agarrada de testículo), como dejando claro a cualquier hembra
alrededor de que ese macho le pertenecía.
Bueno lógicamente esa relación
no prospero, los celos enfermizos y la bragueta alegre de Tomas hizo que luego
de año y medio la mandaran a freír monos y Tomas recupero su libertad
(literalmente).
Hoy 4 años después de lo
que acabo de contar, veo con alegría que Tomas se caso! Y el chisme fue
general! Estaban todos en la boda! La novia bellísima y entrando de blanco (que
mentirosa! Jajaja) el (dicen ellas) estaba como nunca (ósea guapo) cuando de
pronto se escucho un rumor, que iba aumentando y que como una ola se acercaba
mas y mas a los novios.
Todos empezaban a mirar
hacia atrás, tanto que incluso los novios se quedaron perplejos con lo que
vieron.
La madre de la novia fue
la que tomo la batuta, enfundada en un vestido 4 tallas menos que resaltaba
todos y cada uno de sus rollos grito voz en cuello Saque esas huevadas de acá
carajo!!! mientras caminaba como pingüino en dirección a lo que aquí
les muestro.



