miércoles, 28 de septiembre de 2011

Martin el Boticario

Todos lo conocían como el de la escoba. Nadie lo conocía como Santo, pues nadie había visto a un santo negro. 
 
Su padre Don Juan de Porres (algunos dicen que era Porras) natural de Burgos y su madre Ana Velásquez una negra panameña de buen porte, caderas pronunciadas, labios generosos y muy devota.

El amor existía entre ellos pero Don Juan prestaba oídos al que dirán de la gente, así pues se cuido muy bien de no reconocer a Martin y a la pequeña Juana. Sin embargo con el tiempo y por el amor que sentía por Ana termino reconociéndolos  e intentó llevárselos a Guayaquil donde trabajaba y vivía con su familia, Juana que no heredo el color de su madre fue recibida con los brazos abiertos, por lo que Ana y su primogénito regresaron a Lima.
Al volver a Lima no tuvieron más remedio que instalarse en Malambo, la zona más pobre de lima, donde vivían esclavos y gente más pobre que ellos, así pues Martin tuvo que ayudar en el sustento, barriendo calles o lavando ajeno.
Un buen día en el mercado vio a un hombre con una nariz roja e inmensa llevando bultos en una pequeña carreta, una naranja cayo de ella y resbalo hasta los pies descalzos del joven Martin, este la cogió y corrió para devolverla ya que su honradez era más grande que su hambre, sus pies descalzos se desplazaban con rapidez en la calle empedrada esquivando con gracia la bosta desperdigada en el piso. Aquel hombre empujaba su carreta con una rapidez increíble para alguien de su edad. 

Martin lo alcanzo justo antes de doblar la esquina, con su voz de niño le tendió la naranja mientras le decía Señor se le cayó, Mateo Pastor que estaba perdido en sus pensamientos volteo para ver a un mulatito cabezón y risueño que le tendía la naranja, lo examino de pies a cabeza extrañado por el hecho de que le devuelvan la naranja. ¿Cuál es tu nombre Mulato? pregunto de manera tan tosca que asusto un poco al pobre negrito Martin de Porres respondió con una voz amable. Lo que has hecho lo hacen pocas personas dijo mirándolo de arriba a abajo, así que si deseas podrías trabajar conmigo, pregúntale a tu madre si está de acuerdo. A Martin se le dibujo una sonrisa en el rostro con esos dientes tan blancos que iluminarían a los enfermos en el futuro, Mateo saco tres naranjas del cesto y se las entrego Toma comparte con tu madre, los espero mañana temprano.
Al día siguiente Martin arrastro a su madre durante todo el trayecto, no quería llegar tarde, Mateo Pastor el boticario les abrió la puerta y los invito a pasar, unos estantes de madera cubrían todas las paredes de la habitación y en cada estante había frascos de vidrio y en su interior había plantas, animales muertos y otras cosas que llamaron la atención de Martin, el ambiente estaba perfumado por la menta, la Madre se persigno y se despidió de su hijo con un beso en la frente.
Lo primero que hacia Martin en la mañana era coger la escoba de paja y barrer cada resquicio, en poco tiempo aprendió el nombre de las plantas que curan, como mezclarlas para convertirlas en medicamentos y fue así como comenzó su carrera de Boticario lo que paso después lo contare otro día…

San Martin de Porres es el patrono de los Farmacéuticos

21 comentarios:

  1. Algo habia oido de este santo. Reconozco que tengo devocion por las vidas de santos y sus milagros, ya sabes de mi vocacion hacia la santidad, asi que una vida mas que he aprendido. Gracias

    ResponderEliminar
  2. Que fuese patrón de los farmacéuticos no lo sabía. Pero me está gustando, que estás contando muchos detalles que no salen en una biografía de estas rápidas que solemos leer por internet. Yo por San Martín de Porres tengo cierta devoción, es que ver, como dices, un santo negro llama mucho la atención.

    Bicos Ricos

    ResponderEliminar
  3. Veo que la escritura con cliffhunger de los best sellers está llegando también a las vidas de los santos jajaja, que nos has dejado con ganas de saber que fue del pobre Martín.

    Un beso (santificado)

    ResponderEliminar
  4. JFL : jejejeje espero seas beatificado pronto y que podamos sacarte en procesion jejejejeje

    Pimpf: Si, patrono delos farmaceuticos!!

    Parmenio: jajajaja si, vere que mas puedo explotar de sus milagros.

    Brekiaz. Mi papa tambien!

    ResponderEliminar
  5. No sabía que era el patrono de los farmacéuticos O.o! qué monga.

    Espero más de la historia, no te vayas a olvidar de seguir el relato.

    saludotes :)

    ResponderEliminar
  6. Qué forma más chévere de contar la historia.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Otra cosa más a saber porque no sabía ni quien era :S jaja ya que yo el tema de santos y todo lo relacionado con la religión no es que vaya mucho conmigo....jeje ¡que majo el mulatito!ains...además me lo imaginé en ese momento de sonrisa y tenía que estar para comérselo a besos!^^

    un abrazooooooooo

    ResponderEliminar
  8. San Martin es lo maximo lo sé, lei que para canonizarlo le cambiaron el POrras por POrres.

    ResponderEliminar
  9. Daria : intentare continuarlo, martin da pie para escribir muchas cosas sobre el.

    OKIPERU ®: te gusto? que bacan!!

    єℓ ρяιи¢ιριтσ...!*: jejeje al mulato me lo imagino como a un compañero de trabajo que tiene madera de santo jajajajaja

    Damian: Es cierto, San Martin de Porras sonaba feo jajaja

    ResponderEliminar
  10. ¡MULATO...! Siempre creí que Fray Escoba era negro.

    Yo también le tengo mucha devoción; desde que, de pequeño, mi madre me trajo una medallita; cuando la llevaba en el monedero nunca se me vaciaba. ¿Dónde habrá ido a parar esa medallita? ¡lástima que en las anotaciones en cuenta no se pueden añadir medallitas!

    ResponderEliminar
  11. La cantidad de Santos y buenas personas que hay tras los rostros que cada mañana vemos pasar, eso si, también hay mucho demonio tras algunas sonrisas. Al final, hasta que no conoces a la persona bien bien, no sabes como es su corazón, y hay veces que te llevas unas sorpresas, jajajaja.

    Un beso

    ResponderEliminar
  12. http://www.youtube.com/watch?v=1HGg8u37sdc

    El primer santo del Nuevo Mundo, no sabía que era el patrón de los farmacéuticos; sí, que tenía el don de la hubicuidad.

    ResponderEliminar
  13. betulo : pues aunque era de tez morena, dicen que no tenias muchas facciones de alguien de raza negra. Aqui en peru ponen lentejitas en la sencillera para que el dinero no se vaya facilmente.

    Kotei: pues si! caras vemos corazones no sabemos.

    Betulo: jejeje si que chevere ese Don! yo le sacaria mucha ventaja!!! jejejeje

    ResponderEliminar
  14. Betulo: buaaaaaaaaaah ! yo vi esta pelicula de niño!!!!

    ResponderEliminar
  15. No sabía el por qué de la escoba de San Martín , no hay duda que cada día se aprende algo nuevo.

    Un beso Gary.

    ResponderEliminar
  16. Cuando ya tenía fama de milagrero su superior dominico le prohibió hacer milagros, un día iba por la calle, haciendo su ronda de pedigüeño, un albañil se cayó de su andamio y dijo "¡MARTÍN, sálvame!" y él le respndió, no puedo, el superior me lo ha prohibido, y se fue a perdir permiso a su superior, al rato volvió, con el permiso concedido y misteriosamente el albañil seguia allí, flotando en el aire, y entonces descendió cuidadosamente hasta el suelo.... es una anécdota, pero nos habla de la humildad y la obediencia de un religioso... Felicidades a los farmacéuticos...

    ResponderEliminar
  17. la MaLquEridA ; era un tipo muy humilde, el mulatito Martin.

    Observatorio Gay Granatense : sip esa anecdota es una de mis favoritas.

    ResponderEliminar
  18. Así sí da ganas de leer, excelente forma de contar parte de la biografía de este santo.

    Felicitaciones Gary, escribes muy bien.

    ResponderEliminar
  19. Me quedo intrigada por la continuación de la historia, gracias Gary.

    ResponderEliminar

han hecho catarsis